En el pasado parece haber quedado aquel premio entregado por la FIFA en 2005 y 2006, afirmando que era el mejor jugador del mundo. Lejos en el tiempo están esas gambetas endiabladas y esos pases precisos con la camiseta azulgrana que también le hicieron ganar el Balón de Oro en 2005. Es claro: Ronaldinho ya no es el de hace algunos años. Es más, actualmente se está recuperando de una lesión que no le permitirá jugar en lo que resta de la temporada. Por eso, en el Barcelona sólo piensan en una transferencia. Y aunque muchos equipos se lo disputan, el Milan de Italia parece haber picado en punta. “Ronaldinho y el Milan ya están de acuerdo” afirmó el hermano y representante del futbolista, Roberto de Assis, en declaraciones a La Gazzetta dello Sport.
Si bien todo indica que en la próxima temporada Ronaldinho cambiará de aire, todavía falta que el Milan y Barcelona coincidan en el precio del jugador. Los españoles pretenden 30 millones de euros, mientras que los italianos piensan desembolsar una cantidad mucho menor, que rondaría los 16 millones si es que se amparan en el artículo 17 del reglamento de transferencias de la FIFA, que permite a un futbolista romper unilateralmente su contrato tras tres años de vigencia (Ronaldinho llegó al Camp Nou en 2003). “El Milan es un gran club y él estará orgulloso cuando la operación se cierre. Pero ahora hay que ser pacientes”, remarcó Assis.
Mientras tanto, el mundo futbolero habla de la transferencia. Carlo Ancelotti, técnico de Milan, comentó que “sería muy interesante entrenar a Ronaldinho. Espero que las negociaciones vayan bien”. A su vez, Frank Rijkaard, actual entrenador de Barcelona, exclamó: “Mi ilusión fue siempre que Ronaldinho se quede el máximo tiempo aquí”. El próximo capítulo de la novela será la semana próxima, cuando Adriano Galliani, consejero delegado de Milan, viaje a España para cerrar el fichaje del brasileño.